Identificando falacias

Recientemente he asistido a un curso de oratoria y comunicación efectiva, organizado por Eloqüencia. Uno de los puntos que tratamos en una de las sesiones fue la identificación de falacias que suelen emplearse en discusiones y debates (algo tan de moda últimamente, estando como estamos en (pre)campaña electoral), que son razonamientos aparentemente lógicos pero que en realidad no lo son, y que nos pueden llevar a engaño si no los identificamos.

Repasamos algunas de las principales falacias que es necesario conocer para no perder el foco de la conversación:

1. Ad hominem

Es el intento de desprestigiar a alguien a través del ataque a la persona en lugar de hacerlo a través de argumentos. De esta forma se intenta descalificar una idea sin necesidad de enfrentarse a ella a través de evidencias y razonamientos lógicos, cuando realmente un argumento debe ser válido o no independientemente de la persona que lo defienda. Por ejemplo: “¿Qué puede saber un sacerdote sobre educar a los hijos si nunca los ha tenido?”.

2. Argumento de autoridad

Se dota de verosimilitud un argumento en función de la relevancia del emisor, por mucho que no sea su campo de conocimiento. Es cierto que el peso y relevancia del emisor debe ser tenido en cuenta, sin olvidar que quien otorga la veracidad son los argumentos y evidencias en los que se apoya y no en la propia persona. Por ejemplo: “El guacamole es bueno para la salud, lo ha dicho Javier Bardem en una entrevista”.

 3. Exclusión del medio o falsa dicotomía

Se trata de hacer creer que existe un número limitado de opciones, reduciendo por tanto el espectro real de alternativas (mucho más numeroso) a sólo las dos extremas. De esta manera obvian todos los matices existentes en una maniobra reduccionista que impide la defensa de otros argumentos y razonamientos más sólidos. Por ejemplo: “Si no estás conmigo, estás contra mí”.

4. Hombre de paja

Se puede decir que es el contrario de la “Ad hominem”; en este punto se intenta crear una imagen de la persona tal que resulte fácil atacar a través de la tergiversación de la idea y su asociación directa con el interlocutor. Por ejemplo: “- El gobierno está en el fango con la Púnica. + Eso lo dices porque defiendes a los de la opsición que te comieron el cerebro, ellos que fueron los que organizaron lo del los ERE”.

5. Principio de causalidad

Utilizada cuando se establece una causalidad entre dos acciones cuando realmente se trata de una mera correlación de hechos, cuando éstos se suceden por mera coincidencia o por otros factores que no son incluidos en el razonamiento. Por ejemplo: “Me puse un día esta camisa y encontré 20€. Esta camisa me da suerte”.

6. Probabilidad

Se escuda en que la mayor probabilidad de que ocurra un hecho, determina que necesariamente deba ocurrir. Por ejemplo: “Existen multitud de planetas en el universo, luego necesariamente tiene que haber vida más allá de en La Tierra”.

7. Ad populum

La falacia se centra en utilizar la opinión generalizada en la sociedad para impedir la mera posibilidad de la existencia del contrario, esto es, la infabilidad del saber general. Desmontar esta falacia es sencillo, ya que la veracidad no depende en absoluto del número de personas que defiendad una idea sino en los razonamientos y evidencias que lo justifiquen. Por ejemplo: “El sol se mueve alrededor de la tierra (teoría defendida hasta el S. XVI)”.

8. Argumentación circular

O vencer por agotamiento. Se produce cuando se trata de explicar un argumento pero sin ir nunca al centro, si no que se dan vueltas y más vueltas y más vueltas…. utilizando en ese viaje razonamientos aparentemente lógicos pero que en realidad no justifican el argumento. Por ejemplo: “1.- Si los extraterrestres existen, entonces los extraterrestres viven en otros planetas. 2.- Si los extraterrestres viven en otros planetas, entonces los extraterrestres vienen a La Tierra desde otros planetas. 3.- Si los extraterrestres vienen a La Tierra desde otros planetas, entonces los extraterrestres existen. Conclusión: Los extraterrestres existen”.

9. Pendiente resbaladiza

Se basa en hacer creer que una determinada tendencia continuará de forma ininterrumpida ad infinitum, sin alteraciones ni cambios en su intensidad, rumbo, etc. Por ejemplo: “Primero el tabaco provocaba cáncer, ahora la carne. Dentro de poco no podremos comer nada porque todo va a provocar cáncer”.

10. Carga de la prueba

En este caso -tan habitual- se trata de pasar toda la responsabilidad al otro a la hora de demostrar lo contrario en lugar de argumentar y defender el argumento propio, aunque él no sea el responsable de hacerlo en ningún caso. Por ejemplo: “Tú eres un corrupto, y si no lo eres, demuéstralo”.

 

Desde luego, hay muchos tipos de falacias que se pueden producir y que conviene conocer y estar alerta para evitar que nos engatusen y nos atrapen…. El proyecto Falacias Lógicas recopila muchas de ellas, y vale mucho la pena darse una vuelta por su página. También en el siguiente enlace hay numerosos ejemplos de las muchas falacias que existen.

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Archivado bajo Gestión del conocimiento, Recursos Humanos

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