El camino hacia la innovación abierta (II)

Una vez realizados todas las tareas descritas en el post anterior, la empresa debe afrontar la creación de un roadmap u hoja de ruta que detalle la cartera y planificación temporal de la puesta en marcha de los proyectos de innovación. Este documento será de utilidad a la hora de planificar inversiones y recursos, posibles desviaciones con respecto a la estrategia prevista, así como el establecimiento de alianzas y colaboraciones con otros participantes que puedan ser necesarios.

Además, el interés de este roadmap no reside únicamente en lo escrito sino también en los huecos que se pueden apreciar en nuestro negocio actual, para de esta manera desarrollar el plan de contingencias necesario, ya sea a través de externos o de las propias capacidades de la empresa. De esta manera podremos identificar también, a través de mecanismos de contraste, si nuestro modelo de negocio colisiona con el entorno, y ver si nuestros puntos clave están alineados con las oportunidades de negocio, o por el contrario hay carencias fundamentales y evidentes en este aspecto.

Una vez realizado este análisis interno, toca afrontar con rigurosidad el estudio de las tecnologías externas y evaluar cómo la empresa se puede aprovechar de ellas. Para ello lo más recomendable es constituir una junta asesora científica que reúne al personal más experto y veterano a la que plantearle los resultados de la tarea anterior y valorar sus reflexiones en el sentido de incorporar nuevas tecnologías existentes en el mercado, optimización de los recursos, sistemáticas de trabajo más eficientes, etc.

Aquellas tecnologías externas que sean necesarias para el desarrollo de las actividades deberían ser licenciadas por la empresa. Es una cuestión lógica, hay conocimiento externo que la empresa necesita adquirir para llevar a cabo su hoja de ruta, y por tanto esta cuestión debe ser analizada desde un punto de vista técnico, no solamente legal.

En otros casos se puede optar por adquirir directamente esta tecnología (si ya está contrastada), o recurrir a inversiones de riesgo o a colaborar en proyectos de investigación externa en el caso de que las tecnologías se encuentren en una fase más embrionaria y, por tanto, su puesta en el mercado no se haya todavía producido.

De todo ello se desprende que la vigilancia tecnológica debe realizarse desde un punto de vista sistémico, ya que no busca protegerse contra las amenazas del entorno sino también a integrarlas y servir de apoyo para la I+D interna.

Posteriormente, a partir del conocimiento generado del negocio propio y de todo el ecosistema permitirá a la organización discernir qué necesidades se van a atender y cuáles se abandonarán de los procesos internos. En este punto se realizará un estudio de la conveniencia de que nuevas organizaciones puedan ocuparse de su desarrollo; constituyendo para ello una spin-off, realizar participaciones en su financiación, establecer alianzas, etc. de forma que se pueda retener una parte del valor creado sin incurrir en excesivo riesgo.

Finalmente, una vez ejecutada la cartera de proyectos es fundamental rentabilizar ese nuevo conocimiento generado. Este proceso se puede articular a través de varias vías, pudiendo integrarlo en el modelo de negocio actual, desarrollando uno nuevo o incluso comprarlo en caso de que una parte importante del mismo se encuentre más allá de los límites de la organización, y que pueda ser la base sobre la que se asiente nuestros desarrollos.

Aquellas propuestas de valor más inciertas o arriesgadas pueden ser asumidas por esas pequeñas empresas satélite, dándoles tiempo para que puedan desarrollar su camino, ya que no solamente es importante el resultado final sino también todo lo aprendido durante el camino.

Otra alternativa es recurrir al licenciamiento de las tecnologías desarrolladas por parte de terceros, como vía alternativa a la explotación directa. IBM, Lucent o Xerox recurren a esta vía para dar salida a numerosos desarrollos que no han podido explotar directamente. Sin embargo, es posible combinar el desarrollo interno con la licenciación, ya que es un mecanismo altamente efectivo cuando se trata de disminuir los costes fijos de desarrollo.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Estrategia, Innovación

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s