Cuestionando las reglas

Hace un tiempo lei el libro de Salva López (@viajerosonico) titulado “Rockvolución empresarial”, en el que acercaba motivaciones y sentimientos de dos mundos tan aparentemente inconexos como el rock y la empresa.

Al final, es cierto que en muchos casos las actitudes y principios básicos son complementarios y existen puntos de encuentro entre ambos. La creatividad, dar espacio a la búsqueda de nuevas fórmulas, cuestionarse y romper las barreras existentes y acordadas de antemano, la búsqueda de la excelencia de sus miembros, etc., son fórmulas necesarias para lograr el éxito en ambas áreas.

Y es claro que esos principios básicos en el mundo empresarial son absolutamente necesarios para desarrollar una actividad innovadora. No es nada nuevo, y ya hemos mencionado en anteriores posts estos ingredientes para llevar a cabo algo diferente que pueda suponer un salto adelante en la empresa.

Aquí me centro en el cuestionamiento de las barreras, de los límites  que se encuentran definidos porque alguien, en algún momento del pasado, los ha determinado. Uno de los puntos de partida más complejo de poner en funcionamiento es lograr eliminar esas barreras de pensamiento para comenzar, en una segunda etapa, a generar algo completamente diferente.

Estas barreras están impuestas por el entorno, por la propia empresa y por nosotros mismos. Por eso debemos elevarlas a un plano de consciencia y preguntarnos por su viabilidad, su vigencia, su utilidad, su origen…. y por otro lado, observar la realidad, la existente dentro de estos límites y también la externa, porque -y aquí está uno de los puntos esenciales- podemos modificarlas a nuestro antojo, por lo menos en un estado teórico. Así pues, no debemos tener miedo a plantear otras opciones (existen multitud de técnicas basadas en la creatividad para ello) que podamos desarrollar. Retomando el mundo de la música iniciado por Salva, David Bowie o The Beatles pueden ser buenos ejemplos.

En estos casos, no solamente es importante destacar el importante ejercicio creativo que realizaron, cambiando completamente los esquemas o estilos prefijados y socialmente aceptados (esta parte es muy importante), sino también el momento en el que ellos lo hicieron, ya que desafiaron la realidad en momentos cumbre de su carrera, sin dar tiempo a que se pudiera introducir en ellos ese “síndrome del feudo” tan dañino como conocido. Por eso, y tal y como anunciaba Keith Devil de la Universidad de Stanford, “eres tan bueno como tu última idea”, frase que indica el espíritu de actividad creativa en este marco, trasladable al mundo de la empresa y que debe animar a mantener este nivel de alerta de forma constante.

Desafiar las normas establecidas es el primer ejercicio reflexivo que se debe realizar para poder desarrollar posibles disrupciones, o incluso evoluciones, aunque desde luego no es la única herramienta. Es necesario realizar este ejercicio de forma regular a lo largo del tiempo, permitiendo y apoyando desde la dirección este ejercicio creativo, y aportando los recursos necesarios para poder instaurar esta nueva cultura en la organización. Al final se trata de eliminar ese miedo al fracaso y considerar el riesgo como algo cercano y accesible. Ése puede ser un buen camino.

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Archivado bajo Creatividad, Gestión del conocimiento, Innovación

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