La gestión de la innovación

Abrimos una serie de post relacionados con la introducción y desarrollo de una estrategia de innovación integral en empresas con limitada “tradición” en el mundo de la I+D+i.

En los últimos años se ha ido generalizando en las empresas españolas el conocimiento de diversas herramientas de éstimulo a la realización de actividades de I+D+i. Conceptos como las deducciones fiscales, patent-box, activación de gastos de I+D, etc., van formando parte del lenguaje común no sólo ya de fiscalistas, sino también de  técnicos y responsables del área de I+D+i e incluso de responsables de proyectos.

Sin embargo, existe una ventaja mucho más importante que aplicar los artículos 23 o 35 del texto refundido de la Ley del Impuesto de Sociedades, pero que muy a menudo queda en un segundo plano, o incluso no llega a elevarse nunca hasta un plano de consciencia, y es el efecto de capitalización del conocimiento y los efectos de arrastre que conllevan. De cara al establecimiento de una cultura innovadora en el seno de toda la organización es necesario estimularlo y canalizarlo adecuadamente.

pero ¿qué significa todo esto?

En primer lugar, para poder alcanzar estos objetivos es preciso que la estrategia de innovación definida sea coherente con los principios de la empresa, esto es, que se encuentre integrada con su politica y que cuente con una visión cercana a negocio. Ello no significa necesariamente que todo pase por pequeños avances evolutivos en los productos o procesos existentes, sino que los trabajos de innovación disruptiva que se puedan poner en marcha estén alineados con los objetivos de la empresa.

Por otro lado, la empresa debe disponer “al servicio” de la innovación los recursos necesarios para poder llevar a cabo la gestión, transmisión y aplicación del conocimiento generado. Este punto es realmente clave, ya que es lo que permitirá que la cultura de la innovación penetre en todas las capas de la organización.

La aplicación de estos principios son el fundamento para poder llegar al estado de que las innovaciones no planificadas puedan ser afloradas e incorporarse al know-how de la organización. Este estado supone la participación activa de todos, y para que pueda tener éxito, todos deben estar implicados y motivados para dejarse seducir por la innovación. Y para crear este sentimiento, la empresa tiene mucho que decir.

Anuncios

1 comentario

Archivado bajo Estrategia, Gestión del conocimiento, Innovación

Una respuesta a “La gestión de la innovación

  1. Pingback: La gestión de la innovación | ICA...

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s